Bienvenidos!

Este blog es para todas las personas que estén interesadas en saber un poco más a cerca de los procesos por los que pasa la mujer desde que nacen, los cambios que tienen a lo largo de su vida, el embarazo y enfermedades que puedan llegar a padecer con el fin de que tengan una fuente confiable de información a la cual recurrir siempre que tengan curiosidad o dudas sobre cualquiera de estos temas, teniendo como fuente directa de este blog al Dr. José Alberto Hernández Bueno (si quieren leer un poco sobre él den click en su nombre).

lunes, 18 de febrero de 2013

Todo a su tiempo

Hola! Recientemente vi un video que me pareció muy bueno para crear conciencia sobre la decisión de tener hijos. Personalmente considero que un hijo siempre es bueno, sin embargo es importante tener un plan de vida en el que consideremos prudentemente el momento en el que se quiere comenzar a tener hijos y, afortunadamente, hoy en día existen muchos métodos de planeación familiar (métodos anticonceptivos), de los cuales hablamos anteriormente en este blog, que pueden ayudar a que el plan de vida que uno elija se pueda cumplir correctamente al menos en la parte de planeación familiar y así no tener hijos antes de lo planeado para no tener embarazos no deseados. 
Espero que les agrade el video y que lo compartan para crear un poco de más conciencia y que, sobre todo los jóvenes que deciden comenzar una vida sexual activa, se informen en el área de educación sexual para reducir el número de embarazos no deseados.


En Atención Médica Integral para la Mujer estamos preparados para asesorarle y resolver sus dudas.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Prolapso uterino

Hola! Hoy hablaremos de un tema interesante: el prolapso uterino.

El prolapso uterino es la caída o deslizamiento del útero (matriz) al área vaginal y sucede cuando las estructuras que sostienen al útero en la pelvis (ligamentos, músculos) están débiles, lo que provoca que el útero se deslice hacia la vía del parto, lo que se le conoce como prolapso.
Esta afección es más común en mujeres que hayan tenido uno o más partos vaginales pero existen otras causas como:
  • El envejecimiento normal.
  • La falta de estrógenos después de la menopausia.
  • Cualquier factor que ejerza presión sobre los músculos pélvicos, como la tos crónica y la obesidad.
  • Tumor pélvico (infrecuente).
Los síntomas de esta afección pueden empeorarse cuando se está de pie o sentada por un tiempo prolongado. Algunos de estos síntomas son:
  • Sensación de estar sentada en una bola pequeña.
  • Relación sexual difícil o dolorosa.
  • Micción frecuente o necesidad urgente y repentina de vaciar la vejiga.
  • Lumbago.
  • Protrusión del útero y el cuello uterino a través de la abertura vaginal.
  • Infecciones vesicales repetitivas.
  • Sensación de pesadez o tracción en la pelvis.
  • Sangrado vaginal.
  • Aumento del flujo vaginal.
Para detectar esta afección se debe realizar un examen pélvico en el que el médico le pedirá a la paciente que puje como si fuera a tener un parto natural para poder apreciar cuánto ha bajado el útero:
  • El prolapso uterino es leve cuando el cuello uterino baja hasta la parte inferior de la vagina.
  • El prolapso uterino es moderado cuando el cuello uterino baja por fuera de la abertura vaginal.
El tratamiento generalmente no es necesario si los síntomas no son molestos, sin embargo es recomendable cambiar un poco el estilo de vida para llevar una vida más saludable que no permita que los síntomas empeoren.
Se puede usar un dispositivo de caucho o plástico en forma de rosca (algunos son parecidos al DIU), llamado pesario. El médico lo coloca dentro de la vagina y permite sostener al útero en su lugar. Los pesarios pueden ser temporales o permanentes y se ajustan para cada mujer de manera individualizada.

Es importante mencionar que los pesarios deben limpiarse de vez en cuando y, aunque se le puede enseñar a las mujeres a limpiarlo, siempre es recomendable asistir con el personal de salud para que lo haga de la manera correcta
También existe la opción de la cirugía aunque ésta no debe realizarse a menos que los síntomas del prolapso sean peores que los riesgos de una cirugía. El tipo de cirugía depende de varios factores:
  • El grado del prolapso.
  • El deseo de embarazos futuros.
  • Otras afecciones médicas.
  • El deseo de la mujer de preservar la función vaginal.
  • La edad y el estado de salud general de la mujer.
Existen algunos procedimientos quirúrgicos que se pueden llevar a cabo sin extirpar el útero, como la fijación sacroespinosa, el cual implica el uso de los ligamentos cercanos para sostener el útero. 
A menudo, se utiliza una histerectomía vaginal para corregir el prolapso uterino. Cualquier descuelgue de las paredes vaginales, la uretra, la vejiga o el recto también se puede corregir quirúrgicamente al mismo tiempo.

En Atención Médica Integral para la Mujer estamos listos para atenderla, asesorarla y resolver todas sus dudas.

viernes, 25 de enero de 2013

Displasia cervical

Hola! Hoy hablaremos de un tema interesante que mencionamos en el artículo de histerectomía, la displasia cervical.


Se trata de cambios anormales en las células de la superficie del cuello uterino que se observan bajo un microscopio. El cuello uterino es la parte inferior del útero (matriz) que se abre en la parte superior de la vagina.
Estos cambios no son cáncer; sin embargo, pueden llevar a que se presente cáncer del cuello uterino si no se tratan a tiempo y correctamente.

La displasia cervical usualmente se ve en mujeres de 25 a 35 años pero puede ocurrir a cualquier edad, generalmente es causada por el virus del papiloma humano (VPH), el cual se transmite sexualmente y no se notan síntomas. Hay algunos factores que pueden incrementar el riesgo de padecer displasia cervial:
  • Tener relaciones sexuales antes de los 18 años de edad.
  • Tener un bebé antes de los 16 años.
  • Tener múltiples parejas sexuales.
  • Tener otras enfermedades o usar medicamentos que inhiben el sistema inmune.
  • Fumar.
Para diagnosticar esta afectación generalmente se utiliza el examen pélvico y se puede observar por medio de una citología vaginal o una biopsia del cuello uterino.
La displasia cervical que se observa en una citología vaginal se denomina lesión escamosa intraepitelial (LEI) y puede ser de distintas maneras dependiendo el grado de afectación: 
  • De bajo grado (LEIBG).
  • De alto grado (LEIAG).
  • Posiblemente cancerosos (malignos).
  • Células glandulares atípicas (CGA).
Si una citología vaginal muestra células anormales o displasia cervical, se necesitarán pruebas adicionales, que pueden ser:
  • Citologías si la afección es leve.
  • Una biopsia dirigida por colposcopía para confirmar la afección, seguida de una conización quirúrgica después de la colposcopia.
La displasia que se observa en una biopsia del cuello uterino se denomina neoplasia intraepitelial cervical (NIC) y se agrupa en tres categorías, dependiendo también del grado de afectación:
  • NIC I: displasia leve.
  • NIC II: displasia moderada a acentuada.
  • NIC III: displasia severa a carcinoma in situ.
Con un examen de ADN para el VPH, se pueden identificar los tipos de VPH de alto riesgo ligados al cáncer de cuello uterino y es recomendable hacer este examen de la siguiente manera:
  • Como una prueba de detección para mujeres de más de 30 años.
  • Para mujeres de cualquier edad que tengan un resultado ligeramente anormal en su citología vaginal.
El tratamiento para esta afección depende del grado de la misma, generalmente las afecciones leves tienden a desaparecer y solamente se necesita una constante observación del médico con citologías cada 3 a 6 meses, sin embargo si no desaparece o si la afección es moderada o grave, el tratamiento puede abarcar lo siguiente:
  • Criocirugía para congelar las células anormales.
  • Terapia con láser, la cual usa luz para quemar el tejido anormal.
  • Procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa (LEEP, por sus siglas en inglés), el cual utiliza electricidad para eliminar tejido anormal.
  • Cirugía para extirpar el tejido anormal (conización quirúrgica).
  • En algunos casos puede ser necesaria una histerectomía.

Generalmente los casos de displasia cervical se curan de manera correcta si son diagnosticadas y tratadas a tiempo.
En Atención Médica Integral para la Mujer estamos preparados para atenderla y resolver cualquier duda que tenga respecto a estos temas.

martes, 22 de enero de 2013

Histerectomía

Hola! Hoy hablaremos sobre la histerectomía, pues la hemos mencionado varias veces anteriormente así que la explicaremos.

La histerectomía es la cirugía que se practica para extirpar el útero o matriz de una mujer. Durante una histerectomía, el médico puede extirpar todo el útero o sólo parte de éste. Las trompas de Falopio y los ovarios pueden también extirparse aunque no es necesario y, si se realiza antes de la menopausia, no es recomendable para no tener que recurrir a terapia de reemplazo hormonal antes de tiempo.
Existen tres tipos de histerectomía:
  1. Histerectomía parcial (supracervical): se extirpa sólo la parte superior del útero. El cuello uterino se deja en su lugar.
  2. Histerectomía total: se extirpa todo el útero y el cuello uterino.
  3. Histerectomía radical: se extirpa el útero, el tejido a ambos lados del cuello uterino y la parte superior de la vagina. Se realiza principalmente si la paciente tiene cáncer.



La manera de realizar esta cirugía puede ser por medio de una incisión abdominal o vía vaginal. El procedimiento específico depende de su historia clínica y de la razón para la cirugía.

Causas
Existen muchas razones por las cuales una mujer debe o puede necesitar una histerectomía. Algunas de éstas son:
  • Cáncer del útero, con mayor frecuencia cáncer endometrial.
  • Cáncer de cuello uterino o una afección precancerosa del cuello uterino llamada displasia cervical.
  • Cáncer ovárico.
  • Complicaciones durante el parto, como sangrado incontrolable.
  • Dolor crónico (prolongado) de la pelvis.
  • Endometriosis grave que no mejora con otros tratamientos.
  • Sangrado vaginal intenso y prolongado que no puede controlarse con otros tratamientos.
  • Deslizamiento del útero hacia la vagina (prolapso uterino).
  • Tumores en el útero, como miomas uterinos.
  • Adenomiosis, la cual provoca períodos abundantes y dolorosos.
La histerectomía es una cirugía mayor, por lo que existen los mismos riesgos que existen en cualquier cirugía como:
  • Reacciones alérgicas a medicamentos.
  • Infección.
  • Lesión en el área cercana.
  • Sangrado.
  • Coágulos de sangre.
Es importante que antes de que decida realizarse este procedimiento hable con su médico sobre lo que puede pasar si se lo hace y analicen si es lo mejor para usted. Siempre es bueno comentar a su médico sobre los fármacos que consuma, en especial aquellos que se pueden conseguir sin receta médica. 
Durante los días anteriores a la cirugía le pueden pedir que no tome fármacos como ácido acetilsalicílico (aspirina), ibuprofeno (advil, motrin), clopidogrel (Plavix) y warfarina (Coumadin), entre otros.
El día de la cirugía generalmente es necesario asistir con 8 horas de ayuno.

Después de la cirugía se le darán analgésicos para aliviar molestias y se le pedirá que camine tan pronto como sea posible, ya que esto evita la formación de coágulos y acelera la recuperación. La hospitalización depende del tipo de cirugía, puede ser desde un día hasta dos o tres días.

La recuperación también depende del tipo de histerectomía:
  • Histerectomía abdominal: 4 a 6 semanas.
  • Histerectomía vaginal: 3 a 4 semanas
  • Histerectomía asistida por robot: 2 a 4 semanas.
En Atención Médica Integral para la Mujer estamos preparados para atenderla y resolver sus dudas, así como asesorarla si lo necesita.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Miomas uterinos

Hola! El día de hoy hablaremos de un tema interesante ya que es algo que les ocurre aproximadamente al 20% de las mujeres en su vida fértil y este porcentaje aumenta después de los 50 años, me refiero a los miomas uterinos.

Miomas uterinos
Estos miomas son tumores benignos (no cancerosos) que aparecen en el útero.
Se desconoce la causa de los miomas en el útero. Sin embargo, el crecimiento de los miomas uterinos ha estado ligado a la hormona estrógeno, por lo que mientras una mujer con miomas esté menstruando, éstos probablemente seguirán creciendo, por lo general de manera lenta.
Los miomas pueden ser tan diminutos como para tener que ser vistos con un microscopio o tan grandes como para pesar varios kilogramos y se describen por su localización en el útero:

  • Miometriales: en la pared muscular del útero.
  • Submucosos: justo bajo la superficie del revestimiento uterino.
  • Subserosos: justo bajo la cubierta externa del útero.
  • Pediculados: se presentan en un tallo o pedúnculo largo en la parte externa del útero o dentro de la cavidad del útero.

Los síntomas más comunes son:
  • Sangrado entre períodos.
  • Sangrado menstrual abundante (menorragia), a veces con el paso de coágulos de sangre.
  • Períodos menstruales que pueden durar más de lo normal.
  • Necesidad de orinar con mayor frecuencia.
  • Calambres pélvicos o dolor con los períodos.
  • Sensación de llenura o presión en la parte baja del abdomen.
  • Dolor durante la relación sexual.
Sin embargo, en muchos casos la mujer no tiene ningún síntoma y se entera de que tiene algún mioma hasta que su médico le practica una exploración física.
Además de la exploración física es posible que el médico requiera otros exámenes para descartar cáncer como una biopsia endometrial y una ecografía (ultrasonido) para comprobar el diagnóstico de miomas.
Para el tratamiento de los miomas uterinos es necesario considerar varios factores:
  • Edad.
  • Salud general.
  • Gravedad de los síntomas.
  • Tipo de miomas.
  • Si usted está en embarazo.
  • Si desea tener hijos en el futuro.

El tratamiento puede abarcar desde la hormonoterapia (pastillas o inyecciones) para ayudar a disminuir el tamaño de los tumores y regular los ciclos menstruales hasta la cirugía que puede ser como sigue:
  • Extirpación histeroscópica de los miomas: las mujeres con miomas que crecen dentro de la cavidad uterina pueden necesitar este procedimiento ambulatorio para extirparles los tumores fibroides.
  • Embolización de las arterias uterinas: este procedimiento detiene el riego sanguíneo al mioma, lo que hace que muera y se encoja. Las mujeres que posiblemente deseen quedar en embarazo en el futuro deben consultar este procedimiento con su médico.
  • Miomectomía: con esta cirugía se extirpan los miomas y, generalmente, es el procedimiento elegido para las mujeres que desean tener hijos, ya que por lo general se puede preservar la capacidad de procrear, sin embargo es importante mencionar que pueden crecer más miomas después de la miomectomía.
  • Histerectomía: esta cirugía puede ser una opción si los medicamentos no funcionan y otras cirugías y procedimientos no son una opción debido al tamaño y número de los miomas, así como si la mujer ya no desea tener hijos.

En Atención Médica Integral para la Mujer estamos preparados para atenderla, así como para responder cualquier duda que pueda tener referente al tema.

martes, 13 de noviembre de 2012

LA OSTEOPOROSIS EN EL MUNDO IBEROAMERICANO: EPIDEMIOLOGÍA

Hola! Encontré un artículo sobre osteoporosis que escribió este año el Dr. José Alberto Hernández Bueno y me di cuenta de que no lo habíamos publicado aquí, así que me gustaría compartirlo con ustedes:

LA OSTEOPOROSIS EN EL MUNDO IBEROAMERICANO: EPIDEMIOLOGÍA


La osteoporosis es la enfermedad ósea que más afecta al ser humano predisponiendo a una persona a presentar riesgo elevado de fractura. Se sabe que es frecuente en la poblacón y se calcula que una de cada dos mujeres, y uno de cada seis varones de más de 50 años sufrirán una fractura durante su vida y que es una enfermedad infradiagnosticada.
Se ha calculado que la osteoporosis afecta a más de 200 millones de personas en el mundo. La iInternational Osteoporosis Foundation, recomienda la medición de la Densidad Mineral Ósea (DMO) mediante absorciometría de rayos X de Doble energía (DXA) en la cadera y por este medio la prevalencia general de la osteoporosis asciende desde 5% de las mujeres de 50 años, hasta el 50% en las de 85; mientras que en los varones los porcentajes son del 2.4% a los 50, hasta el 20% a los 85 años. Por lo que respecta a Latinoamérica, cada vez contamos con datos más sólidos acerca del panorama y sabemos que la osteoporosis es cada vez más frecuente en la región. La población de Latinoamérica y el Caribe era de 524 millones en el año 2000, de los cuales el 5.57% tenía 65 o más años de edad, esperándose un crecimiento poblacional del 16% para el año 2010, pero el número de personas mayores de 50 años crecerá un 28%. La expectativa de vida en la región ha alcanzado los 70 años, con algunas diferencias de país a país. La prevalencia es muy parecida a la encontrada en Europa del Sur y ligeramente más baja que en Europa del Norte y en la población blanca de los EE. UU. Se ha reportado una prevalencia de osteopenia en columna vertebral en mujeres de 50 o más años de edad en un rango del 45.5 al 49.6% y de osteoporosis vertebral entre un 12.1 a 17.6%. Si se estudia el cuello femoral, la osteopenia está presente del 46 al 57% del mismo grupo etario y la osteoporosis va del 7.9 al 22%. En Brasil, se calcula que 10 millones de personas, aproximadamente 1 de cada 17, tiene osteoporosis.
De acuerdo a las proyecciones de población de la OMS, el número de fracturas que se registrarán en la región de Latinoamérica en los próximos 50 años casi igualará los números encontrados en EE. UU. y Europa. Las proyecciones desde 1990 a 2050 preveen que el número de fracturas de cadera en hombres y mujeres entre 50 y 64 añosse incrementará en un 400% y para los mayores de 65 años en un 700% en esta parte del mundo, para un total de 655, 648 fracturas de cadera en el 2050, con un coste directo estimado de 13 billones de dólares.
Por lo que respecta a la prevalencia de fracturas vertebrales, recientemente se han publicado los datos del estudio LAVOS, por sus siglas en inglés (Latin American Vertebral Osteoporosis Study), diseñado con la misma metodología y criterios que el Estudio de Fracturas Osteoporóticas (SOF) de Estados Unidos y China; de modo que se pudiesen hacer comparaciones entre las distintas poblaciones. Del estudio preliminar analizando la base de datos mexicana con los datos de EStados Unidos y China resalta que finalmente no somos tan diferentes. Hablando de Latinoamérica como región, la prevalencia de fracturas vertebrales en mujeres de 50 años y mayores es de 19.35%, variando desde 8.3% en las de 50 a 60 años al 37% en las de 80 y más años. Por países, la prevalencia de fracturas fue 14.8% en Brasil, 12.1% en Puerto Rico y 19.5% en México y se va incrementando con la edad. México tiene la misma prevalencia que Estados Unidos en individuos mayores de 70 años, de acuerdo al Estudio de Fracturas Osteoporóticas. Estos datos se modifican discretamente al incluir en el estudio final la aportación de Colombia y Argentina.
En el estido mexicano, también se investigó la prevalencia de fracturas vertebrales en hombres, encontrando que es la mitad que en las mujeres, 9.7 vs. 19.5%, con la prevalencia más alta en los sujetos mayores de 80 años: 21.4%. Esto apoya la evidencia de que el impacto de la osteoporosis en hombres en Latinoamérica es muy semejante al del resto del mundo.

Dr. José Alberto Hernández Bueno
Ginecólogo obstetra, México DF, México.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Endometriosis

Hola! Hoy hablaremos sobre un tema importante: la endometriosis.

Endometriosis
Es un trastorno que ocurre cuando las células de revestimiento del útero (endometrio) crecen en otras partes del cuerpo, lo cual puede llevar a que haya presencia de dolor, sangrado irregular y problemas de infertilidad.

¿Qué lo causa?
Cada mes, los ovarios liberan una hormona que provoca que las células del endometrio crezcan y se hinchen, estas células son eliminadas cada mes por medio de la menstruación, dejando al endometrio de tamaño normal de nuevo. Cuando estas células del endometrio se implantan y crecen en otras partes del cuerpo es cuando se presenta la endometriosis. Las mujeres con endometriosis típicamente tienen implantes de tejido en los ovarios, el intestino, el recto, la vejiga y en el revestimiento del área pélvica aunque también pueden ocurrir en otras áreas del cuerpo.

A diferencia de las células endometriales que se encuentran en el útero, los implantes de tejido por fuera del útero permanecen en su lugar cuando se tiene el período. Algunas veces, sangran un poco y crecen de nuevo cuando llega el siguiente período. Este proceso continuo lleva a dolor y otros síntomas de endometriosis como:
  • Períodos dolorosos.
  • Dolor abdominal bajo antes y durante la menstruación.
  • Calambres por una o dos semanas antes y durante la menstruación (los calambres pueden ser permanentes y pueden ser sordos o muy intensos).
  • Dolor durante o después de la relación sexual.
  • Dolor al orinar o defecar.
  • Dolor pélvico o lumbago que puede presentarse en cualquier momento durante el ciclo menstrual.
La causa de la endometriosis todavía se desconoce, sin embargo existe una teoría que dice que algunas de las células endometriales que se eliminan con la menstruación, regresan a través de las trompas de Falopio y se insertan en otra parte del cuerpo, donde crecen. A esto se le llama menstruación retrógrada y es algo que afecta a muchas mujeres.
La endometriosis es común y, algunas veces, puede ser hereditaria. Generalmente se diagnostica entre los 25 y los 35 años de edad, sin embargo la afección puede comenzar al inicio de la menstruación regular.
Es importante mencionar que en algunos casos, la mujer no siente ningún tipo de dolor o de los síntomas antes mencionados.

Diagnóstico
Para poder realizar un diagnóstico de esta enfermedad el médico llevará a cabo un examen físico, así como algunos exámenes que pueden incluir:
  • Examen pélvico.
  • Ecografía transvaginal.
  • Laparoscopía pélvica.
Tratamiento
El tratamiento de esta afección depende de algunos factores:
  • Edad.
  • Gravedad de los síntomas.
  • Gravedad de la enfermedad.
  • Si se desea o no tener hijos en el futuro.
Las diferentes opciones de tratamiento son las siguientes:
  • Ejercicio y técnicas de relajación.
  • Antinflamatorios no esteroides (AINES), como ibuprofeno (Advil), naproxeno (Aleve), paracetamol (Tylenol) o analgésicos recetados para aliviar los cólicos y el dolor.
  • Medicamentos para controlar el dolor.
  • Medicamentos hormonales para impedir el empeoramiento de la endometriosis.
  • Cirugía para extirpar las áreas de endometriosis o todo el útero y los ovarios.
Los primeros dos son recomendados para mujeres que no planean tener hijos en un futuro y  sus síntomas sean leves. También se recomienda realizar revisiones periódicas (cada 6 o 12 meses) para que el médico pueda revisar que la enfermedad no empeore.
La cirugía se puede recomendar si usted tiene dolor intenso que no mejora con otros tratamientos y puede abarcar:
  • La laparotomía o laparoscopia pélvica para diagnosticar endometriosis y extirpar todos los implantes y tejido cicatricial (adherencias).
  • Histerectomía para extirpar el útero (matriz) si usted tiene síntomas graves y no desea tener hijos en el futuro. También se pueden extirpar uno o ambos ovarios y las trompas de Falopio. Si no le extirpan ambos ovarios en el momento de la histerectomía, sus síntomas pueden reaparecer.
En Atención Médica Integral para la Mujer estamos preparados para atenderla y asesorarla en cualquier duda que tenga.