Bienvenidos!

Este blog es para todas las personas que estén interesadas en saber un poco más a cerca de los procesos por los que pasa la mujer desde que nacen, los cambios que tienen a lo largo de su vida, el embarazo y enfermedades que puedan llegar a padecer con el fin de que tengan una fuente confiable de información a la cual recurrir siempre que tengan curiosidad o dudas sobre cualquiera de estos temas, teniendo como fuente directa de este blog al Dr. José Alberto Hernández Bueno (si quieren leer un poco sobre él den click en su nombre).

jueves, 18 de septiembre de 2014

Mitos y realidades sobre la Diabetes (DM2)

Hola! El día de hoy continuamos el tema de diabetes y hablaremos sobre algunos mitos y realidades sobre la diabetes para aclararlos pues es importante estar bien informados.

Mito: La diabetes (DM2) no es una enfermedad grave.
Realidad: En México, la DM2 y sus complicaciones son la causante número uno de muertes.
Mito: si tengo sobrepeso, con el tiempo voy a desarrollar diabetes.
Realidad: hoy sabemos que una de las causas principales de desarrollo de diabetes es el tener sobrepeso u obesidad.

Mito: las personas con diabetes deben comer alimentos especiales.
Realidad: las dietas balanceadas en conjunto con una rutina de ejercicios beneficiará mucho al paciente con diabetes.
Mito: si tienes diabetes sólo puedes consumir pequeñas cantidades de pan, papa o pasta.
Realidad: los alimentos de este tipo deben formar parte de la dieta del diabético, esta dieta siempre debe estar supervisada por un médico o nutriólogo.

Mito: las personas con diabetes no pueden comer dulces o chocolate.
Realidad: siempre que estén en cantidades que autorice el médico o el nutriólogo, se pueden comer porciones limitadas.
Mito: comer demasiada azúcar provoca diabetes.
Realidad: no se puede dar una respuesta tan simple a una creencia como esta. El ingerir en exceso alimentos azucarados provoca sobrepeso y con esto se predispone a la diabetes. También hay que pensar que hay otros factores que predisponen y desencadenan la diabetes.

Mito: la diabetes es una enfermedad contagiosa.
Realidad: las enfermedades contagiosas son las que se producen por el contacto directo con un microorganismo como virus o bacterias. No es el caso e la diabetes, que es una enfermedad ocasionada por otros factores, incluyendo el aspecto de la herencia genética.

martes, 9 de septiembre de 2014

Diabetes

Hola! El día de hoy hablaremos sobre un tema muy importante que afecta a muchas personas, la diabetes.
La diabetes es una enfermedad crónica (de por vida) que se caracteriza por tener altos niveles de azúcar en sangre.
Para lograr entender la diabetes es necesario primero comprender el proceso por el que los alimentos se digieren y es empleado por el cuerpo para la obtención de energía. Cuando se digiere un alimento suceden varias cosas:

  • Un azúcar llamado glucosa, el cual es fuente de energía para el cuerpo, entra al torrente sanguíneo.
  • Un órgano llamado páncreas produce insulina, la cual se encarga de transportar la glucosa desde el torrente sanguíneo hasta las músculos, grasa y células hepáticas (hígado) para que pueda ser utilizada como energía.
Las personas que padecen de diabetes presentan hipoglucemia debido a que su cuerpo es incapaz de movilizar la glucosa hacia donde tiene que ir (adipocitos, hepatocitos o músculos) para que se almacene como energía. Esto ocurre porque:
  • El páncreas no produce suficiente insulina.
  • Las células no responden de manera normal a la insulina.
  • Las dos anteriores.
Existen dos tipos de diabetes y tanto las causas como los factores de riesgo son diferentes para cada una de ellas:
  • Diabetes tipo 1: se diagnostica mayormente en niños, adolescentes y adultos jóvenes, sin embargo puede ocurrir a cualquier edad. En este tipo el cuerpo no produce o produce poca insulina y son necesarias inyecciones diarias de esta hormona. Se desconoce la causa exacta de este tipo de diabetes.
  • Diabetes tipo 2: corresponde a la mayoría de los casos de diabetes y generalmente se presenta en la edad adulta, sin embargo ya se está diagnosticando en adultos jóvenes y adolescentes debido a las altas tasas de obesidad. Muchas personas que padecen este tipo de diabetes lo desconocen. Este tipo de diabetes se debe al estilo de vida de las personas (por eso la obesidad y el sedentarismo son factores de riesgo importantes) y tiene su parte genética en la que si se tiene algún familiar que padezca esta enfermedad, la persona tiene cierta predisposición a padecerla también.
Existe también algo conocido como diabetes gestacional, la cual se debe al azúcar alto en sangre que se puede presentar durante el embarazo en una mujer que no tiene diabetes.

Los niveles altos de azúcar en sangre pueden provocar que se presenten distintos síntomas como:

  • Visión borrosa.
  • Sed excesiva.
  • Fatiga.
  • Micción frecuente.
  • Hambre.
  • Pérdida de peso.
Los síntomas de la diabetes tipo 1 se presentan de manera rápida y las personas pueden estar muy enfermas para el momento del diagnóstico, sin embargo para la diabetes tipo 2 los síntomas se desarrollan lentamente por lo que una persona con esta enfermedad y con altos niveles de glucemia puede no presentar síntomas en un período largo de tiempo.
Después de muchos años con la enfermedad se pueden presentar complicaciones como:
  • Problemas oculares como puede ser dificultad para ver, especialmente por las noches y sensibilidad a la luz, en casos extremos podría llevar incluso a la ceguera.
  • Los pies y piel pueden desarrollar úlceras o infecciones que pueden llevar a la amputación de esa extremidad. Afortunadamente hay personas estudiando esto y desarrollando maneras de evitar esto.
  • Los nervios del cuerpo pueden sufrir daño y causar dolor, comezón o pérdida de la sensibilidad.
  • Ya que los nervios pueden ser dañados, se pueden presentar problemas para digerir alimentos, así como debilidad o dificultad para ir al baño. En hombres se pueden presentar problemas con la erección.

El médico puede sospechar que tiene diabetes si se presentan más de 200 mg/dL y puede realizar algunos exámenes para confirmarlo como:
  • Glucemia en ayunas: se diagnostica diabetes si el resultado es mayor a 126 mg/dL en dos oportunidades. Si los niveles son entre 100 y 126 mg/dL se denominan alteración de la glucosa en ayunas o prediabetes y se consideran factores de riesgo para diabetes tipo 2.
  • Examen de hemoglobina A1c.
    • Normal: menos de 5.7%.
    • Prediabetes: entre 5.7% y 6.4%.
    • Diabetes: 6.5% o superior.
  • Prueba de intolerancia a la glucosa oral: si después de dos horas de haber consumido una bebida con glucosa se obtienen resultados mayores a 200 mg/dL, se diagnostica diabetes (es usada mayormente para diagnosticar diabetes tipo 2).

El tratamiento tanto para la diabetes tipo 1 como la diabetes tipo 2 consiste en medicamentos, dieta y ejercicio para controlar los niveles de azúcar en sangre, así como prevenir síntomas y problemas.
Para prevenir las complicaciones por diabetes es importante que se visite al médico de dos a cuarto veces por año y comentarle cualquier molestia o problema que se tenga.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Bulimia nerviosa

Hola! El día de hoy continuaremos con el tema de trastornos alimenticios y hablaremos sobre uno muy importante, la bulimia nerviosa.
La bulimia nerviosa es un trastorno alimenticio donde la persona que la padece tiene episodios regulares de comer en exceso y siente una pérdida de control, posterior a la ingesta excesiva de alimento la persona utiliza diversas formas para deshacerse de los alimentos que consumió (purgarse) y evitar el aumento de peso, esas formas pueden ser provocarse el vómito o consumir laxantes para expulsar los alimentos. Existen muchas personas con bulimia que también padecen de anorexia nerviosa.
Al igual que otros trastornos alimenticios la bulimia afecta más a mujeres que a hombres y es más común en adolescentes y mujeres jóvenes.
No se sabe con exactitud la causa de esta enfermedad pero existen factores que influyen para que se presente como los genéticos, psicológicos, traumáticos, familiares, sociales o culturales y probablemente la bulimia se debe a más de un factor.
Generalmente la persona sabe que tiene hábitos de alimentación anormales y por eso llega un sentimiento de culpa después de los episodios de consumo excesivo de alimento.
En cuanto a los síntomas, las personas pueden presentar episodios de comer en exceso varias veces al día durante varios meses. En estos episodios la persona generalmente consume alimentos ricos en calorías y lo hace a escondidas. Estos episodios llevan a la persona al autorrechazo y a purgarse para no subir de peso y sentirse aliviados. Las purgas pueden incluir:
  • Vómito provocado.
  • Uso de laxantes, enemas o diuréticos.
  • Exceso de ejercicio.
Las personas que padecen de bulimia generalmente se encuentran en un peso normal por lo que no es muy común que otras personas noten que presentan este trastorno alimenticio, sin embargo estas personas también tienen una imagen distorsionada ya que aunque se encuentren en un peso normal y sano se perciben con sobrepeso por lo que siguen con las prácticas purgativas.
Los síntomas que otras personas pueden notar abarcan los siguientes:
  • Ejercicio compulsivo.
  • Consumir repentinamente grandes cantidades de alimentos o comprar grandes cantidades de alimentos que desaparecen de inmediato.
  • Ir al baño de manera regular inmediatamente después de las comidas.
  • Botar empaques de laxantes, pastillas para adelgazar, eméticos (fármacos que causan el vómito) o diuréticos.
En un examen médico físico se pueden detectar algunas cosas como:
  • Caries dental o infección de encías (gingivitis). El esmalte de los dientes se ve dañado por el constante contacto con el ácido del vómito.
  • Vasos sanguíneos rotos en los ojos causado por el esfuerzo que se hace al vomitar.
  • Boca seca.
  • Apariencia similar a una bolsa en las mejillas.
  • Granos y salpullido.
  • Cortaduras o callosidades pequeñas en las puntas de los dedos causadas por el vómito autoprovocado.
La bulimia es una enfermedad peligrosa que puede llevar a daños que, si no son tratados, pueden llegar a ser permanentes por lo que es de suma importancia que a la menor sospecha se visite al médico. Las complicaciones de esta enfermedad pueden ser:
  • Estreñimiento.
  • Deshidratación.
  • Caries dentales.
  • Desequilibrios electrolíticos.
  • Hemorroides.
  • Pancreatitis.
  • Inflamación de la garganta.
  • Rupturas del esófago a causa del vómito excesivo.
El tratamiento para esta enfermedad dependerá de la gravedad de la misma y de la respuesta del paciente a los tratamientos que abarcan:
  • Los grupos de apoyo pueden servir para la bulimia leve sin otros problemas de salud.
  • La terapia cognitivo conductual (TCC) y la nutricional son los primeros tratamientos para la bulimia que no responde a los grupos de apoyo.
  • Los antidepresivos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) se emplean a menudo para la bulimia. Una combinación de terapia cognitiva-conductual e ISRS es muy eficaz si la primera no funciona sola.

viernes, 29 de agosto de 2014

Trastornos alimenticios

Hola! El día de hoy comenzaremos a hablar de un tema de suma importancia que afecta a muchas personas en el mundo: los trastornos de la alimentación.
Los trastornos alimenticios son problemas serios de conducta y de hábitos alimenticios donde puede ser que la persona coma en exceso, que se de atracones de comida o que no coma suficiente para mantenerse sana y saludable.
Existen diferentes trastornos alimenticios como pueden ser:
  • Anorexia nerviosa: la persona adelgaza demasiado porque deja de comer ya que se siente gorda aunque no lo esté. Este trastorno incluye una imagen distorsionada de la persona y es por eso que se ve con sobrepeso aunque no sea la realidad.
  • Bulimia nerviosa: incluye períodos donde la persona come demasiado (atracones), generalmente a escondidas, seguido de un período de purgas o vómito provocado para sacar todo lo que acaba de meter a su cuerpo por un sentimiento de culpa.
  • Compulsión para comer: la persona pierde el control sobre su alimentación y tiene períodos en los que come en exceso, sin control.
  • Otros trastornos: como la diabulimia (reducir la dosis de insulina en personas diabéticas para bajar de peso), drunkorexia (reducir la cantidad de alimentos que se consumen para consumir bebidas alcohólicas, las cuales tienen un alto contenido calórico), vigorexia (fijación por la apariencia física, la persona realiza ejercicio en exceso acompañada de dieta muy rigurosa)
Las mujeres suelen ser más propensas a sufrir trastornos alimenticios que los hombres, sin embargo también hay hombres que los padecen. Estos trastornos generalmente ocurren en la adolescencia y frecuentemente se presentan junto con depresión, trastorno de ansiedad o abuso de drogas.

Los trastornos alimenticios son condiciones complejas que se derivan de una combinación tanto del comportamiento como de distintos factores como:
  • Psicológicos:
    • Baja autoestima.
    • Sentimiento de falta de control.
    • Depresión.
    • Ansiedad.
    • Soledad.
  • Interpersonales:
    • Problemas familiares.
    • Dificultad para expresar sentimientos o emociones.
    • Sufrir abuso por apariencia física.
  • Sociales:
    • Presiones culturales que le dan un plus a las personas que son delgadas.
    • Estereotipos.
Los trastornos de alimentación pueden causar problemas del corazón, hígado, riñones e incluso la muerte ya sea por estos problemas o por pensamientos suicidas que puede tener la persona afectada, por lo que es muy importante obtener ayuda a tiempo.
El tratamiento incluye supervisión, asesoramiento nutricional, terapia psicológica y, algunas veces, medicamentos.

viernes, 22 de agosto de 2014

Esclerosis Lateral Amiotrófica (ALS)

Hola! En los últimos días se han visto vídeos de diferentes personas (famosas y no) haciendo una campaña llamado Ice Bucket Challenge para reunir fondos y apoyar a la investigación de una enfermedad muy grave llamada Esclerosis Lateral Amiotrófica (ALS por sus siglas en inglés) así que el día de hoy les hablaremos sobre esta enfermedad.
La Esclerosis Lateral Amiotrófica es una enfermedad neruológica que afecta a las células nerviosas (neuronas) que controlan el movimiento voluntario de los músculos. Antes de conocerla por este nombre era conocida solamente como la enfermedad de Lou Gehrig ya que él la padeció y falleció debido a esta enfermedad.
La causa de esta enfermedad todavía es desconocida, sin embargo se sabe que 1 de cada 10 personas que la padecen es por motivos genéticos y se da en el caso que ambos progenitores presenten una mutación del gen que la causa, haciendo que se pueda manifestar en su herencia.
Lo que ocurre en esta enfermedad es que las neuronas encargadas del movimiento voluntario de los músculos se desgastan o mueren, haciendo que no se puedan transmitir mensajes a los músculos, lo que ocasiona que éstos se debiliten y se pierda la capacidad de moverlos. La ALS es una enfermedad crónico-degenerativa, esto quiere decir que conforme pasa el tiempo la enfermedad empeora cada vez, afectando más partes del cuerpo conforme avanza y esto es muy grave porque una vez que atrofia los músculos del tórax, para la persona que la padece se vuelve extremadamente difícil o imposible respirar por sí sola.
La ALS afecta a 5 de cada 100,000 personas en todo el mundo y no hay factores de riesgo conocidos, a excepción de que exista algún familiar que la padezca o la haya padecido.
Generalmente no aparecen síntomas hasta después de los 50 años de edad, sin embargo se pueden presentar en personas más jóvenes (si aparecen en una edad temprana es muy probable que sea debido a una mutación genética). Lo primero que ocurre es una pérdida de fuerza muscular y de coordinación, lo que hace que realizar las actividades diarias de una persona como subir escaleras, sentarse y levantarse o deglutir se conviertan en una tarea difícil o imposible de lograr.
Los músculos de la respiración y la deglución pueden ser los primeros afectados por esta enfermedad y conforme avanza el tiempo afecta otros músculos del cuerpo. Es importante mencionar que esta enfermedad no afecta los sentidos (vista, tacto, gusto, oído y olfato) ya que son otras neuronas las encargadas de estas funciones.
Los síntomas abarcan los siguientes:
  • Dificultad para respirar.
  • Dificultad para deglutir: náuseas, babeo, facilidad de ahogamiento.
  • Caída de la cabeza debido a la debilidad en los músculos del cuello.
  • Calambres musculares.
  • Contracciones musculares involuntarias llamadas fasciculaciones.
  • Debilidad muscular que empeora en forma lenta: comúnmente involucra primero una parte del cuerpo, como el brazo o la mano y finalmente lleva a dificultades para levantar objetos, subir escaleras y caminar.
  • Parálisis (imposibilidad de movimiento).
  • Problemas en el lenguaje, como patrón de habla lento o anormal (mala articulación de las palabras).
  • Cambios en la voz como ronquera.
  • Pérdida de peso.
Para diagnosticarla se realizan distintos exámenes que incluyen el examen físico y algunas pruebas de laboratorio. Dentro del examen físico se puede mostrar lo siguiente:
  • Debilidad, que a menudo empieza en un área.
  • Temblores musculares, espasmos, fasciculaciones o pérdida de tejido muscular.
  • Fasciculaciones de la lengua, mostrando dificultad para articular palabras.
  • Reflejos anormales.
  • Marcha rígida o torpe.
  • Aumento de los reflejos en las articulaciones.
  • Dificultad para controlar el llanto o la risa, lo cual algunas veces se denomina "incontinencia emocional".
Los exámenes que se pueden realizar son:
  • Exámenes de sangre para descartar otras afecciones.
  • Examen de la respiración con el fin de observar si los músculos respiratorios están afectados.
  • Resonancia magnética o tomografía computarizada de la columna cervical para verificar que no haya ninguna enfermedad o lesión en el cuello, lo cual puede enmascarar la esclerosis lateral amiotrófica.
  • Electromiografía para ver cuáles nervios o músculos son los que no están funcionado apropiadamente.
  • Pruebas genéticas (en caso de tener familiares que padezcan o hayan padecido la enfermedad).
  • Tomografía computarizada o resonancia magnética de la cabeza para descartar otras afecciones.
  • Estudios de la deglución.
No existe un tratamiento para la enfermedad, sin embargo existen medicamentos como el riluzol que ayuda a retardar los síntomas y permite que la persona viva por más tiempo.
Una vez que una persona es diagnosticada con Esclerosis Lateral Amiotrófica la expectativa de vida va de 3 a 5 años debido a todos los problemas que se generan conforme avanza y empeora la enfermedad (la persona ya no puede realizar funciones esenciales como comer y respirar por sí sola por lo que necesita de aparatos que la asistan), sin embargo existen casos como el de Stephen Hawking en el que la persona vive más de 5 años después de ser diagnosticado gracias a la calidad de cuidados que recibe debido a los recursos que tiene.
Es de gran importancia estar informados sobre esta enfermedad, más ahora que está la campaña que mencionamos al principio de este artículo para promover la investigación. Para conocer más sobre esto o para contribuir con las investigaciones de ALS visiten la página de la ALS Association donde viene toda la información que puedan requerir.

viernes, 8 de agosto de 2014

Ébola

Hola! El día de hoy hablaremos sobre un tema muy importante que ha afectado particularmente al continente africano y es de suma importancia estar bien informados sobre esta enfermedad, la fiebre hemorrágica del ébola.
La fiebre hemorrágica del ébola es una enfermedad muy grave y mortal que es causada por un virus que pertenece a una familia de virus llamada Filoviridae, del cual se conocen cinco tipos. La enfermedad apareció por primera vez en 1976 en Sudán y la República Democrática del Congo.
La enfermedad se puede transmitir por animales contacto con desechos de animales contaminados, así como de persona a persona si hay contacto con fluidos corporales (saliva, sangre, fluidos sexuales).

Una vez que la persona contrae la enfermedad puede tardar hasta 21 días en mostrar síntomas por lo que es muy riesgoso ya que al no mostrar síntomas se pueden tener descuidos y contagiar a otras personas. Una vez que aparecen los síntomas son los siguientes:
  • Artritis.
  • Dolor de espalda (lumbago).
  • Escalofríos.
  • Diarrea.
  • Fatiga.
  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza.
  • Malestar.
  • Náuseas.
  • Dolor de garganta.
  • Vómitos.
Después de un tiempo los síntomas tardíos pueden ser:
  • Sangrado por ojos, nariz y oídos.
  • Sangrado por la boca y el recto (sangrado gastrointestinal).
  • Inflamación de los ojos (conjuntivitis).
  • Hinchazón genital (labios y escroto).
  • Aumento de la sensación de dolor en la piel.
  • Erupción en todo el cuerpo que a menudo contiene sangre (hemorrágica).
  • Paladar con apariencia roja.
También se puede presentar coma, shock o coagulación intravascular diseminada (trastorno en el cual las proteínas que se encargan de la coagulación se activan de más provocando que se produzcan coágulos en los vasos sanguíneos).
Existen algunos exámenes que se pueden realizar para diagnosticar la fiebre del ébola y pueden ser:
  • CSC (Conteo Sanguíneo Completo).
  • Electrolitos.
  • Exámenes para ver qué tan bien coagula la sangre (estudios de coagulación).
  • Pruebas de la función hepática.
  • Exámenes para comprobar si alguien ha estado expuesto al virus del Ébola (anticuerpos específicos para el virus).
Desafortunadamente no existe una cura conocida para esta enfermedad ya que aunque es causada por un virus, los medicamentos que existen actualmente no funcionan contra este virus.

Es importante estar bien informados sobre esta enfermedad ya que aunque el brote en humanos se encuentra en África la Organización Mundial de la Salud ya declaró al Ébola como una emergencia sanitaria internacional.

lunes, 28 de julio de 2014

Hepatitis

Hola! Hoy es el día mundial contra la Hepatitis y aprovecharemos esta fecha para hablar un poco sobre esta enfermedad.
La hepatitis es una enfermedad caracterizada por la inflamación del hígado y puede ser causada por distintos factores:

  • Células inmunitarias del cuerpo que atacan al hígado.
  • Infecciones por virus (como las hepatitis tipo A, B, C, D y E), bacterias o parásitos.
  • Daño hepático por consumo de alcohol o tóxicos.
  • Medicamentos, como puede ser una sobredosis de paracetamol.
  • Trastornos hereditarios, como la fibrosis quística o la hemocromatosis, la cual consiste en tener demasiado hierro en el cuerpo.
  • Otros factores como la enfermedad de Wilson, en la cual el cuerpo tiene demasiado cobre.
Los síntomas de la hepatitis abarcan los siguientes:

  • Dolor o distensión en el área abdominal.
  • Fatiga.
  • Fiebre.
  • Picazón.
  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel o los ojos).
  • Inapetencia.
  • Náuseas y vómitos.
  • Pérdida de peso.
  • Acolia (coloración pálida de las heces).
  • Coluria (coloración oscura de la orina).

La hepatitis puede comenzar y mejorar rápidamente, sin embargo algunas veces es difícil detectarla pues puede no presentar síntomas. En algunos casos puede llevar a daño hepático, insuficiencia hepática o hasta cáncer de hígado. 
En el consultorio médico se pueden realizar distintas pruebas para comprobar si se tiene la enfermedad empezando por un examen físico para evaluar características como:
  • Agrandamiento y sensibilidad del hígado.
  • Líquido en el abdomen.
  • Coloración amarillenta de la piel.
El médico también puede requerir algunos exámenes que pueden incluir los siguientes:
  • Ecografía abdominal.
  • Marcadores sanguíneos autoinmunitarios.
  • Exámenes para diagnosticar hepatitis A, B o C.
  • Pruebas de la función hepática.
  • Biopsia del hígado para verificar el daño hepático.
  • Paracentesis (si hay presencia de líquido en el abdomen).
El tratamiento dependerá de la causa de la enfermedad, del tipo de hepatitis y de la gravedad que presente.

Hepatitis A (VHA)
La hepatitis A es la menos grave y es causada generalmente por consumir alimentos contaminados o por falta de higiene sobre todo en caso de convivir con alguna persona que actualmente padezca la enfermedad. Un factor de riesgo importante es si se comparten agujas o si se consumen drogas intravenosas ya que si la aguja está infectada, la persona que la use quedará infectada también.
Los síntomas de la hepatitis A se presentan generalmente de 2 a 6 semanas después de contraer la enfermedad y no hay un tratamiento específico para curarla, hay que tener una dieta balanceada y si los síntomas son muy fuertes reposar para que el cuerpo se cure solo, generalmente toma de 3 a 6 meses para que el cuerpo se cure y, una vez que la infección termine el virus no permanece en el cuerpo.
Para prevenirla es importante tener una buena higiene personal y en general con los alimentos, así como consultar con su médico para la aplicación de la vacuna.

Hepatitis B (VHB)
La hepatitis B es causada también por un virus y ésta se contagia por medio de contacto con fluidos de una persona que esté infectada, por lo que puede ser transmitida sexualmente y hay un gran riesgo para personas que utilicen drogas intravenosas y compartan agujas. Es importante mencionar que si una mujer está embarazada y tiene la enfermedad, su bebé puede contagiarse.
En cuanto a los síntomas es probable que se presenten ya sean leves o fuertes pero también es probable que no se presenten y que la persona no sepa que tiene la enfermedad hasta que ya esté avanzada y el tratamiento sea más difícil por lo que es importante que si se tienen relaciones sexuales sin protección o si se tiene contacto con sangre o algún fluido corporal se realice un examen de sangre para descartar que exista presencia del virus.
Si el cuerpo es capaz de combatir la enfermedad los síntomas desaparecerán solos, sin embargo si no puede la enfermedad se puede convertir en hepatitis crónica, dañando gravemente el hígado.
Es importante consultar con su médico para la aplicación de la vacuna contra el virus de hepatitis B.

Hepatitis C(VHC)
La hepatitis C, al igual que la hepatitis B, es transmitida al momento de tener contacto con fluidos corporales de una persona que esté infectada.
Los sintomas tienden a desaparecer por lo que las personas infectadas pueden confiarse y no presentar síntomas otra vez hasta que el hígado esté muy dañado o incluso presente cicatrización (cirrosis) o cáncer.
Para tratar esta enfermedad generalmente se utilizan medicamentos como peginterferón y antivirales, los cuales ayudan al cuerpo a deshacerse del virus y reducen el riesgo de cirrosis y cáncer de hígado.
Al igual que con la hepatitis B es importante realizarse exámenes en caso de tener relaciones sexuales sin protección o si se tuvo contacto con sangre u otros fluidos corporales.

Hepatitis D (VHD)
La hepatitis D solamente afecta a personas que estén enfermas de hepatitis B, haciendo esta enfermedad más grave.
Las personas con infección por el VHD prolongada pueden recibir un medicamento llamado interferón alfa hasta por 12 meses y un trasplante de hígado en caso de hepatitis B crónica terminal puede ser efectivo.

Hepatitis E (VHE)
El virus de la hepatitis E generalmente se transmite por medio de agua o alimentos contaminados y al igual que en la hepatitis A, el cuerpo se puede curar solo y en el caso de la hepatitis E puede tardar de 4 a 6 semanas en hacerlo ya que no es muy grave. Para prevenirla se recomienda lo mismo que para la hepatitis A. Es importante mencionar que existe la vacuna para hepatitis E pero no se cuenta con distribución amplia.